Parece que no es importante, pero lo es y mucho. Dado que soy ese tipo de hombre que necesita a su coche mas que el aire que respira, lo quiero como si yo mismo lo hubiera fabricado.
Debo puntuar que lo del coche fue decisión de mi señora madre, que por ciertas razones que aquí no voy a mencionar encontró necesario que me comprara uno. Y como yo lo busque y yo lo elegí, surgió el amor. Se trata de un Renault Megane del 98, primera generación, primera fase; y cuenta con un motor de 2000 centímetros cúbicos es la versión de 16V, en resumen 150 caballitos de puro nervio.
Al
consumo es elevado pero también lo son las sensaciones al volante,
tiene pocos kilómetros y esta bastante cuidado. El seguro es una
puñalada en el ojo, y la correa de distribución esta para cambiarla este
año... Por cada problema que tiene, yo le veo cinco ventajas; es amor
puro, no me importa el dinero, nada importa siempre que podamos estar
juntos, desde el día que lo vi y hasta el día que lo deje de ver seguiré
disfrutando una vez a la semana, aspirándolo bien las tapicerías,
quitándole los mosquitos pegados, frotando la carbonilla seca de las
llantas... Me duele pensar que debajo del asiento hay ahora mismo un
caramelo de miel-mentol que el otro día caí sin querer, temo que se
pueda quedar ahí para siempre...No quiero aburriros mas con este tema, hay quien lo encuentra monótono, no a todos nos gusta el automovilismo. Aquí dejo un vídeo de youtube (no es el mio, pero vale para hacerse una idea, cuando tenga tiempo subiré fotos :D)

